Holbox: la isla rustíca de México

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Holbox /hol-bosh/ es una isla ubicada al noroeste de la península de Yucatán. Su nombre deriva del maya y significa “ hoyo negro”. Tiene una extensión de 40 km de largo y 1.5 km de ancho. Menos del 10% de la isla está habitada, ya que forma parte del área natural protegida de Yum Balam.

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La isla ha cambiado con los años, se ha transformado de una joya natural secreta a un destino turístico rústico pero glamouroso muy apreciado por los europeos. A pesar del turismo y uno que otro huracán, la isla y sus playas siguen ofreciendo hermosos paisajes.

Después de una hora y media de camino desde Playa del Carmen, llegamos a Chiquilá, el puerto del cual salen los ferries y lanchas hacía Holbox. Una vez en el muelle, decidimos contratar un tour en lancha para poder aprovechar de la zona y del breve tiempo que teníamos a nuestra dispoción (por seguridad las lanchas no pueden volver después de las 6pm).

1. NADAR EN EL CENOTE YALAHAU 

La primer parada fue en el Cenote Yalahau, un pequeño ojo de agua dulce. A pesar de que el acceso era controlado, el cenote estaba repleto de gente. Sin embargo, la vista de los manglares y de la península que se podía apreciar desde el mirador, era impresionante.

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2. CAMINAR POR LA ISLA PASIÓN

Después de una breve nadada en el cenote, nos encaminamos hacía la Isla Pasión, un pequeño islote con muchos bancos de arena y un mirador de aves. Este lugar es simplemente magnífico. Se puede caminar todo alrededor de la isla, adentrándose al mar por muchos metros sin hundirse más de 5cm.

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3. FLAMENCOS EN LA ISLA DE PÁJAROS

Los flamencos llegan a esta zona durante los meses de Diciembre-Abril. Nosotros logramos ver algunos a lo lejos. Sin embargo, el chico que nos dio el tour nos comentaba que cada año llegan menos flamencos al área de Holbox, en parte por el ruido de las avionetas privadas que vuelan hacía la isla.

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4. RECORRER EL CENTRO DE HOLBOX 

Al acercarse al puerto de Holbox, pudimos observar una embarcación destruida. Según nuestro guía es uno de los últimos barcos que llego de Cuba, transportando en ella a varios inmigrantes. Por su posición geográfica, Holbox es uno de los lugares por donde llegan a México muchas de las embarcaciones con gente que sale de su país en busca de mejores oportunidades.

En la isla no existen coches. Los taxis son carritos de golf y la gente se mueve a pie o en bicicleta. Las calles de arena, están llenas de diversos negocios con un aire muy hipster y un tanto europeo. Se pueden ver lindos restaurantes con columpios de madera, mercados con jugos orgánicos, murales, así como casas muy vivas y coloridas.

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5. COMPRAR ARTESANIAS MEXICANAS

El ambiente es muy relajado, y los productos que se encuentran en las tiendas de recuerdos, son en general muy bonitos y más artesanales de lo que se puede encontrar en las playas de Cancún o Playa del Carmen.

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6. PASEAR POR LAS PLAYAS

Hay muchos hoteles en la costa y las playas, al menos en la parte central, no son tan accesibles ni tan amplias como antes. Sin embargo, existen caminos a un costado de la playa, que desgraciadamente ya no logramos recorrer, por donde vimos que la gente iba en bicicleta.

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7. COMER UNA DELICIOSA MARQUESITA

De regreso al muelle, nos detuvimos por una de las famosas Marquesitas, originarias de Yucatán. Estas son una especie de crepa pero doradita y crujiente. El señor al que le compramos tenía una infinidad de rellenos, ¡desde la clásica Nutella hasta queso Gouda holandés!

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Pasamos un día muy agusto y tranquilo en Holbox. La tranquilidad de la Isla Pasión me hizo recordar cuando de chiquita mis padres nos llevaban a esta reserva a recolectar conchas. Habiéndola conocido a finales los años 90s, puedo decir que la isla sí ha cambiado y tal vez necesita un poco más de orden y limpieza en las calles. No obstante, sigue siendo un lugar mucho más tranquilo que Tulum o Puerto Morelos.